Sobre mí

Descubrí la logopedia casi por casualidad, no era mi vocación o al menos no estaba en mis planes. Pero sin pensarlo mucho ahí estaba, estudiando y dando los primeros pasos en el intrépido mundo de esta profesión hecha para valientes.

Me fui enamorando lentamente de ella, creando unos sólidos cimientos que después serían la base para lo que hoy es mi vida. No me imagino haciendo otra cosa, soy logopeda y dedico mi vida a ello.